Real Fábrica de Armas de Fagollaga

Ereñotzu

Junto a la actual casa de Fagollaga, pegada a la carretera, una torre de piedra adornada de vegetación nos da la bienvenida a la Urumea más industrial. Aquí se situó primero la ferrería y, más tarde, la fábrica de cemento hidráulico de Fagollaga. En la actualidad las instalaciones albergan una mini-central hidroeléctrica. La torre mencionada anteriormente corresponde a la fábrica de cemento.

En 1750, gracias a la intermediación del Marqués de Eusen, las ferrerías de Fagollaga, Ereñotzu y Pikoaga se comprometieron a abastecer al Ejército Real. Con las subidas de las mareas, conseguían transportar el material hasta San Sebastián y desde allí exportarlo a toda España y a puertos europeos. Desde Francia, Inglaterra u Holanda acudían compradores de las famosas armas de Hernani. A mediados de siglo XIX, debido a los repetidos fracasos de la corona Española se restringieron los contratos y la fábrica tuvo que cerrar.

Los restos de la fábrica apenas se aprecian en la estructura de los edificios actuales. Al parecer, al construir la actual carretera se demolió la nave principal, pero sobrevivieron las casas de los trabajadores, las oficinas y la escuela.