Ferrería de Goizarin

Goizueta

Ferrería de Goizarin

En la Edad Media la colegiata de Roncesvalles era dueña de casi todo el Urumea y, por tanto, de sus riquezas: el agua, las ferrerías y, el más importante, el carbón. Así fue durante siglos y siglos y la ferrería de Goizarin y el carbón de los bosques de alrededor eran alquilados a hombres que trabajaban las ferrerías.

Había fundiciones pequeñas y grandes. La primera extraía hierro de la mina y la segunda daba forma al hierro. Hoy día todavía se pueden ver el molino, el puente viejo y el nuevo, la casa de los trabajadores y la presa. 

Las nuevas técnicas de sigloXIX hicieron que la forma de trabajar de hasta entonces no fuera rentable, por lo que fueron cerrando las diferentes ferrerías.

Para llegar hasta la fundición, dejaremos el coche en Ardiurdiñeta y siguiendo el sendero que se dirige a Artikutza llegaremos sin problemas. Es adecuado para hacerlo en familia.